Culiacán, Sinaloa al 06 de agosto de 2026.- El presidente de los Estados Unidos Donald Trump ha vuelto a arremeter señalando a México y a otros socios comerciales como los principales responsables del deterioro económico y de la pérdida de empleos industirales dentro de su país. En sus diversos discursos sostiene que los déficits comerciales billonarios y la reocalización de empresas al extranjero han debilitado la producción interna y perjudicado a la fuerza laboral estadounidense.

Como solución ante tal situación, el discurso político del mandatario norteamericano promueve la imposición de elevados aranceles e impuestos a las importaciones provenientes desde el exterior para forzar el regreso de las empresas a suelo estadounidense. Sin embargo, se advierte que estas medidas proteccionistas corren el riesgo de elevar los costos de vida de la ciudadanía, incrementando la inflación e impactando directamente en el bolsillo de las familias “yankees”.
Por su lado, las autoridades mexicanas y especialistas en el área del comercio internacional afirman que “este enfoque ignora la profunda integración de las cadenas de suministro en Norteamérica“. Además, advierten que los constantes ataques verbales y amenazas de barreras comerciales generan volatilidad e incertidumbre en los mercados financieros, poniendo en riesgo la estabilidad del peso y la certidumbre de inversión bajo el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá).


