Culiacán, Sinaloa al 15 de septiembre de 2026.- El presidente de EE. UU. Donald Trump ha respondido con dureza a los llamados de Anthropic y OpenAI para frenar el desarrollo de la inteligencia artificial, calificando las advertencias como una “patraña” y una “conspiración enfermiza” contra la industria tecnológica estadounidense. Desde Truth Social, asegura que la única “valla de seguridad” que necesita la IA es un presidente fuerte e inteligente, en referencia a sí mismo.

A la vez, Trump insiste en que cualquier intento de desacelerar la innovación beneficiará únicamente a China, país al que considera el principal rival en la carrera tecnológica global. “Quien gane en IA, gana”, ha escrito, subrayando que Estados Unidos debe mantener su liderazgo sin frenos regulatorios que limiten la competitividad. Además, para el mandatario, las advertencias de Amodei y Altman son parte de un juego corporativo disfrazado de altruismo.
En fin, la postura de Trump marca un choque frontal con los gigantes tecnológicos que piden prudencia. Mientras CEOs como Amodei, Altman y Musk coinciden en la necesidad de ralentizar el desarrollo para evaluar riesgos, el presidente apuesta por acelerar la carrera y reforzar el liderazgo estadounidense. Al mismo tiempo, el contraste entre la visión empresarial y la política abre un debate que se perfila como eje central en la agenda internacional y en la campaña legislativa de EE. UU.


