Por Ericka Serdas
Los resultados de la reciente encuesta de Buendía & Márquez confirman lo que ya sabíamos: Morena se ha consolidado como la principal fuerza en México, dejando a la oposición fragmentada y completamente debilitada. A pesar de que el Partido Verde y el PT han cosechado victorias en coalición con Morena, la hegemonía política de este último es incuestionable. La estructura electoral y la narrativa política en México giran en torno al partido oficialista, que sigue acumulando apoyos mientras sus adversarios enfrentan un proceso de desgaste y desarticulación.
La encuesta muestra que Morena mantiene una cómoda ventaja sobre sus rivales. Con un 46% de intención de voto para la elección intermedia de 2027 en la Cámara de Diputados, el partido guinda les saca una amplia distancia a los que antes se peleaban el poder en México. Aunque el PVEM y el PT sacan provecho de la coalición “Sigamos Haciendo Historia”, está claro que quien lleva el mando es Morena. Su liderazgo es absoluto, tanto en la toma de decisiones como en la movilización de su base electoral, lo que le permite mantener el control del discurso político en el país.

Por otro lado, la oposición no ha logrado consolidarse como una alternativa real. El PAN que alguna vez fue la segunda fuerza del país, ha perdido terreno significativamente. Su imagen se ha deteriorado, en gran parte debido a su falta de renovación y a la percepción negativa que lo vincula con prácticas políticas del pasado. Los datos demuestran que, la mala imagen que históricamente arrastraba el PRI parece haberse trasladado al PAN, afectando su capacidad de conectar con el electorado.
El PRI, por su parte, sigue en un proceso de declive irreversible. Con apenas un 8% de intención de voto, el partido que dominó la política mexicana durante décadas está lejos de recuperar la relevancia que alguna vez tuvo. La alianza “Va por México”, conformada por PRI, PAN y PRD, no ha logrado convencer ni presentar una propuesta atractiva para los votantes, lo que los mantiene rezagados ante la maquinaria morenista.
Ante este panorama, Movimiento Ciudadano (MC) emerge como el único partido con una tendencia al alza. Con un 10% de las preferencias electorales, MC se posiciona como una opción diferente para los votantes que buscan una alternativa fuera de los partidos tradicionales. Su crecimiento responde a una estrategia de atracción de jóvenes y a un discurso que busca atraer a los sectores desencantados con la política. No obstante, sigue lejos de desafiar el dominio de Morena, su crecimiento sostenido merece que le pongamos atención.
La falta de una oposición fuerte y estructurada plantea un desafío para el equilibrio democrático en México. Morena sigue acumulando poder sin un contrapeso real, lo que podría derivar en una concentración excesiva del poder, como ya ha pasado anteriormente. La oposición tiene la obligación de reconstruirse y ofrecer propuestas que realmente respondan a las necesidades de la ciudadanía.
La encuesta de Buendía & Márquez confirma el avance imparable de Morena y el colapso de la oposición. Mientras PAN y PRI siguen perdiendo apoyo, MC se perfila como una alternativa en crecimiento. Sin embargo, el gran reto sigue siendo la construcción de una oposición sólida y coherente que pueda equilibrar el poder en el país. El tiempo dirá si los partidos tradicionales logran reinventarse o si Morena continuará su camino hacia una hegemonía política sin rival.



