Por Samuel Sarmiento
En cumplimiento del artículo 42 de la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, el Secretario de Hacienda y Crédito Público entregó al Congreso de la Unión 3 documentos básicos: 1) los Criterios Generales de Política Económica (CGPE), 2) la Iniciativa de Ley de Ingresos y 3) el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF).
Los CGPE incluyen la proyección de las variables macroeconómicas y la situación de las finanzas públicas en las que se sustentan los otros 2 documentos, por ejemplo, se espera que el país crezca entre 1.5% y 2.5% para el 2027, que la inflación baje al 3%, que el tipo de cambio se ubique en 18 pesos por dólar, que la tasa de interés sea del 6% y que la deuda pública se ubique en el 55% del PIB.
Si estas variables se cumplen, entonces, se alcanzarán los niveles de ingreso y el gobierno federal podrá gastar lo proyectado, en caso contrario, habrá menos ingresos y por lo tanto, recortes presupuestales o mayor deuda pública.
Según la Iniciativa de Ley de Ingresos 2027 se proyecta que el gobierno federal disponga de 10.6 billones de pesos, esto es 442,804 millones de pesos adicionales, un aumento del 4.3%, donde el 58.9% de los recursos vendrán de los impuestos (ISR, IVA, IEPS, ISAN y comercio exterior, entre otros), mientras que de deuda pública vendrán el 13.9% de los recursos.
Destaca el fortalecimiento de los impuestos y la reducción de la deuda pública, ya que en el 2026 los impuestos representaban el 57.3% del total de los ingresos del gobierno federal y para el 2027 aumentaron al 58.9%, mientras que la deuda pública se reducirá del 14.4% al 13.9%.
La deuda pública (interna y externa) era de 19.7 billones de pesos para julio del 2026 y se estima que ubique en 21.2 billones de pesos para finales del 2027.
Por el lado de los egresos, el Programa Especial Concurrente (PEC), dispondrá de 527,023 millones de pesos, que son prácticamente los mismos recursos de este año, un ligero aumento del 0.3%, que se vuelve negativo si le restamos la inflación.
Particularmente, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) trae 88,759 millones de pesos, un aumento de casi 13,000 millones de pesos, 17% adicional, lo que significa que los recursos del campo aumentarán 4 veces más que el PEF (17.0% vs 4.3%).
Por lo que hay buenas noticias para el campo mexicano, por ejemplo, se formalizó presupuestalmente el Programa de Comercio Justo, que trae 11,858 millones de pesos para dar apoyos a los precios de garantía de los pequeños y medianos productores de granos. Cabe señalar que este programa se está utilizando para pagar los $1,300 del apoyo federal al maíz de Sinaloa y los $1,800 del trigo panificable.
Otra buena noticia es que el Sistema Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), trae etiquetados 5,200 millones de pesos, esto es 114 millones de pesos adicionales, lo que permitirá fortalecer el combate del gusano barrenador, que al día de hoy hay 2,011 casos activos en el país, de los cuales, sólo el 3% están en Sinaloa.
El presupuesto de pesca y acuacultura será de 2,118 millones de pesos, un aumento del 12%.
Por otro lado, es significativo el recorte del Programa de Fertilizantes para el Bienestar que trae 17,000 de pesos, una reducción de 1,200 millones de pesos (-7%) y del Programa de Acopio para el Bienestar que trae 10,445 millones de pesos, una reducción de 2,555 millones de pesos (-20%).
Por eso, le pregunto estimado lector: ¿sabías que el aumento del 17% al presupuesto de SADER es el mayor de los últimos 4 años?


