Por Jimena Lucero
La presencia femenina en los cargos de liderazgo nos ha formado una nueva perspectiva de lo que podemos contemplar desde nuestro presente hacia el futuro tomando en cuenta esos cambios que han sido significativos desde nuestra alternancia del poder, desde cómo nosotros podemos visualizar el slogan “es tiempo de mujeres” en donde hemos tenido un debate de ideas con ello, siendo que la adaptabilidad de este siglo ante este proceso fuera un poco más rápido y sumiso dependiendo la situación.
Los intereses son formas de poder construir un camino, teniendo en cuenta que se puede construir de manera horizontal o vertical, añadiendo pisos o siendo un piso parejo; el camino será forjado dependiendo a tu perspectiva, pero estamos en el siglo XXI, México 2025.

Tenemos a una primera presidenta dentro de la historia de nuestro país, quien ha demostrado que las mujeres también podemos soñar con ser presidentas de México, porque si retomamos un poco dentro de la historia han sido muchas mujeres a quien se les ha negado una participación en el ámbito político.
¿Qué ha pasado desde que México quiso ser un revolucionario de ideas y de representación viéndose mujeres luchar por sus derechos? Tenemos a Rosario Ibarra que defendió hasta con su nombre los Derechos Humanos. Siendo ella una pionera activista dentro de estos espacios políticos teniendo el honor de ser la primera candidata presidencial de México en los 80.
Después de ella podemos ver que empezaron abrirse espacios dentro de los partidos políticos a mujeres teniendo así mayor oportunidad de representar a su género en el Congreso de la Unión.
Hoy dentro de la historia de nuestro país podemos ver esa primera vez de que hay más mujeres legislando y tomando decisiones, pero también siendo sometidas al compromiso con su partidos, siendo atadas, ¿dónde queda el discurso político enunciado por Claudia Sheinbaum? “Llegamos todas”, ¿Cuál es el objetivo de esta frase que ha dividido a la misma mujer en opiniones?.
El martes 25 de marzo, mujeres que están representando no solo a una persona, que están tomando decisiones que pone en duda la existencia de una justicia a través de un voto o un acompañamiento publicó en tribuna, defendiendo y protegiendo a alguien al que se le ha señalado por diferentes cargos siendo todos ellos de género.
Mujeres Legisladoras han sido corrompidas por sus propias historias, en la emisión de su voto, olvidando esa memoria histórica que nos ha acompañado a las mujeres a lo largo del tiempo. En la cual se presenta la influencia patriarcal a beneficio de su propio sexo, ignorando las leyes, normas o formas de atribuir justicia con tal de proteger a su propia raza, poniendo en duda lo que en verdad es justicia.
La subordinación de la mujer en la actualidad ha marcado una innovación de manera gradual en cualquier aspecto. Donde se puede ver un frió posicionamiento del ¿quien soy?, y ¿a dónde pertenecen? siendo la mujer nuevamente esclava por el hombre a pesar de tener el mismo cargo de poder, con miedo de que puedan tomar represalias en su contra, ya que el peor juego que podemos ver dentro de un conflicto de interés es quedarte sin nada. Para muchas es mejor quedarte “calladita” porque no te ven y solo estar “asentando” con la cabeza es una señal de estar con ellos a pesar de tener diferentes opiniones, pero no es justa esta realidad.
La justicia social se ha intentado abordar de diferentes partes, formas, visiones y miradas en las que se pueda encontrar una solución pero lo que ha pasado en el Congreso de la Unión no hace mucho, expresa que la justicia puede estar vendada dependiendo de qué partido, color, ideología o la misma reputación que das puede exiliarte de cualquier consecuencia que hayas hecho aun teniendo más de una acusación en tu contra.
Eso es justicia según legisladores.
Si fuera alguien del partido de la oposición como Movimiento Ciudadano a quien se le solicitara el “fuero” esta historia se contaría diferente. Las Diputadas que votaron “a favor” estarían hoy enviando mensajes de odio o de que hubiese habido una injusticia, pero el partido oficialista hoy marca las reglas y juzga quien o no es un “Violador” formando su propio significado de justicia.
Dejemos de utilizar el “tiempo de mujeres” como un refugio para personas acusadas, dejemos de utilizar a las mujeres como imagen de protección y dándole seguridad a quien no le corresponde ser protegido porque el patriarcado tal vez no tiene forma física pero está presente dentro de estas decisiones.
El día de mañana que yo cambié mis ideales, “la igualdad no se confundirá con justicia y la equidad con progreso“.

