Por Raúl Hernández
Quiero compartir un tema de gran relevancia que afecta a diversas regiones de México y que requiere mayor atención y visibilidad. Se trata de dos problemáticas graves: por un lado, la deuda histórica del Estado mexicano en la provisión de atención médica prehospitalaria y, por otro, la compleja situación que enfrenta la Cruz Roja Mexicana, particularmente en Culiacán y en el estado de Sinaloa.
Mi relación con la Cruz Roja comenzó a los 10 años, cuando ingresé al área de Juventud, y a los 18 me convertí en Técnico en Urgencias Médicas (TUM). Después de 13 años como voluntario, actualmente no me encuentro activo, pero mi experiencia me permite comprender la magnitud de los desafíos que enfrenta esta institución. Desde principios de enero, se han registrado al menos tres incidentes graves contra paramédicos en Culiacán, los cuales han sido abordados en comunicados oficiales por la Cruz Roja Mexicana, tanto a nivel nacional como estatal. Sin embargo, estas situaciones solo han servido para encender una alerta sobre la creciente inseguridad que enfrentan quienes brindan este servicio esencial.

Estos actos de violencia han llevado a algunos paramédicos a considerar la posibilidad de abandonar su labor voluntaria, ya sea por decisión propia o por la presión de sus familias, quienes temen por su seguridad. Esta problemática no solo afecta a los voluntarios, sino que también impacta a toda la comunidad dedicada a la atención de emergencias, obligándola a redoblar esfuerzos para mejorar las condiciones en las que se presta este vital servicio.
No es la primera vez que este tipo de hechos ocurren en Sinaloa, no se olvida la tragedia ocurrida en el año 2010, en Culiacán, Sinaloa. Durante el ataque armado por un grupo delictivo del crimen organizado contra un lesionado dentro de la delegación, resultaría en el primer homicidio en México cometido a un integrante de Cruz Roja Mexicana, la socorrista, radio-operadora María Genoveva Rogers Lozoya, de 20 años, una mujer amada por todos en la institución, el cual tuve el honor de conocer.
Esto resultaría en el paro de labores en las delegaciones locales de la capital, Navolato, Quilá, Costa Rica y El Dorado por 3 días como protesta por el asesinato de una de sus integrantes. Solo podemos pedir a los grupos antagónicos que eviten agredir al personal de Cruz Roja Mexicana, porque quizá en alguna ocasión puedan solicitar sus servicios. Nadie está exento de necesitar ayuda ante una emergencia médica.
Otro problema, del que poco se habla, es la falta de un servicio público estatal que garantice una atención médica prehospitalaria adecuada y oportuna, una necesidad urgente en varios estados de México, incluido Sinaloa. A excepción del municipio de Ahome, pionero y único en el estado en contar con un servicio de este tipo a través de SUMMA (Servicios de Urgencias Médicas Municipales de Ahome), la mayoría de los municipios dependen principalmente de la Cruz Roja Mexicana para brindar este servicio.
Contrario a lo que muchas personas piensan, la Cruz Roja Mexicana no es una institución gubernamental, sino una Institución de Asistencia Privada (IAP) que opera con recursos limitados y depende en gran medida de donaciones, voluntarios y que actúa como auxiliar de los poderes públicos en temas humanitarios, buscando coordinarse con instituciones y organizaciones de respuesta a emergencias. La Cruz Roja Mexicana forma parte del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, una red humanitaria global compuesta por tres entidades independientes: el Comité Internacional de la Cruz Roja, las Sociedades Nacionales y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC). Esta red, considerada la mayor organización humanitaria basada en el voluntariado, llega a 160 millones de personas cada año a través de 191 Sociedades Nacionales miembros en igual número de países.
El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja está guiado por los Principios Fundamentales (Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Servicio Voluntario y la Unidad) y unido por un propósito central: ayudar sin discriminación a quienes sufren y contribuir así a la paz en el mundo.
La atención médica prehospitalaria, mediante el acceso a ambulancias y atención de emergencias debe ser un derecho garantizado por el Estado mexicano. Sin embargo, en Culiacán, esta crisis de violencia ha dejado en evidencia que ante una latente suspensión de labores del servicio prehospitalario en ambulancias, las instituciones de salud del estado de Sinaloa no tienen los recursos suficientes para asumir las labores de los servicios de atención prehospitalaria, se ha dejado esta área de la salud mayormente en una institución de asistencia privada, en una ciudad de más de un millón de personas, viéndose afectado los tiempos de respuesta ante las múltiples emergencias médicas, una situación que se repite en muchas partes del país y en la cual Sinaloa a estado rezagado en el tema.
Ha existido una desatención por parte del gobierno de Sinaloa en lo que respecta a la atención médica prehospitalaria, una necesidad primordial y justa, que se ha manifestado de diversas formas. Esta falta de acción se evidencia en la ausencia de voluntad política, la incertidumbre jurídica derivada de la falta de legislación específica, la carencia de infraestructura adecuada, la insuficiencia de recursos económicos y la falta de personal suficiente y debidamente capacitado.
Esta omisión tiene consecuencias directas y graves sobre la salud y el bienestar de los ciudadanos. Se traduce en la pérdida de vidas humanas que podrían haberse evitado, en discapacidades permanentes y en un deterioro significativo de la calidad de vida de la población afectada. La falta de un sistema robusto y eficiente de atención prehospitalaria no solo representa un fallo institucional, sino también una deuda pendiente con la sociedad sinaloense. La implementación de este servicio ayudaría a salvar vidas, reducir secuelas, aumentaría la sensación de seguridad en la población, mejoraría la salud pública en general, al igual que satisfacer plenamente una necesidad de los habitantes de Sinaloa.
La Institución de Asistencia Privada responsable de brindar servicios de atención prehospitalaria, enfrenta retos significativos en su operación. La mayoría de sus paramédicos son voluntarios, lo que implica que su labor no es remunerada económicamente. Como consecuencia, estos profesionales deben dedicarse a otras actividades económicas o empleos para sostenerse, lo que dificulta su profesionalización completa y limita su disponibilidad para capacitarse o especializarse de manera continua. Además, la institución depende en gran medida de colectas anuales para su financiamiento, lo que genera limitantes y afecta la sostenibilidad de los servicios que ofrece.
Los recientes acontecimientos han resaltado la inminente necesidad de que el Estado asuma una mayor responsabilidad, un papel más activo y complemente los esfuerzos de la Cruz Roja, asegurando que todos los ciudadanos tengan acceso a una atención prehospitalaria eficiente y de calidad, con el fin de garantizar la vida y la salud de sus ciudadanos. Al igual que en otros estados, es fundamental que se trabaje de manera conjunta y coordinada con la Cruz Roja Mexicana para ampliar la efectividad en los tiempos de respuesta ante emergencias médicas.
La Cruz Roja ha sido un pilar fundamental en Sinaloa, fundada en 1942 en Culiacán, ha soportado durante más de 80 años el peso de preservar la salud, salvar vidas y aliviar el sufrimiento humano, especialmente entre quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad. Es responsabilidad de todos proteger y apoyar a esta institución, asegurándonos de que cuente con los recursos y la capacidad operativa necesarios para continuar cumpliendo su noble misión.

Propuestas para Mejorar la Atención Médica Prehospitalaria en Sinaloa:
- La creación de la Ley de Atención Médica Prehospitalaria para el Estado y los Municipios de Sinaloa
Establecer un marco jurídico que garantice la operación, regulación y financiamiento de los servicios de atención prehospitalaria en todo el estado, asegurando su calidad y accesibilidad.
- Implementación de un Sistema Integral de Servicios de Urgencias y Emergencias Médicas para el Estado y los Municipios de Sinaloa Desarrollar una red estatal coordinada que integre recursos humanos, técnicos y financieros para optimizar la respuesta ante emergencias médicas.
- Creación del CEMER SINALOA (Centro Estatal de Emergencias en Salud) Un organismo especializado que centralice y coordine las operaciones de atención prehospitalaria en todo el estado, con capacidad para gestionar recursos y personal de manera eficiente.
- Establecimiento del SAMU de Sinaloa (Sistema de Atención Médica de Urgencias) o SEEM de Sinaloa (Sistema Estatal de Emergencias Médicas) Bajo la responsabilidad de la Secretaría de Salud de Sinaloa, este sistema garantizaría una respuesta rápida y efectiva ante emergencias médicas, con cobertura en todo el estado.
Propuesta Alternativa para Culiacán
En caso de que las propuestas anteriores no puedan materializarse, se sugiere seguir el ejemplo del Municipio de Ahome, que cuenta con SUMMA (Servicios de Urgencias Médicas Municipales de Ahome), y crear:
- Institución Municipal de Servicios de Emergencias Médicas de Culiacán (SEMEC) Un organismo local que brinde atención prehospitalaria eficiente y oportuna en la capital del estado, mejorando los tiempos de respuesta y la calidad del servicio para sus habitantes.
Actualmente Sinaloa ya cuenta con el Centro Regulador De Urgencias Médicas (CRUM). Podemos tomar de ejemplo los casos de éxito dentro del país, el CEMER Aguascalientes, CEMER Durango, CEMER Campeche, CEMER Guerrero, el SAMU Jalisco, el SAMU Campeche, el SEEM Durango, entre otros.
Los sinaloenses merecen más
Los sinaloenses merecen que sus representantes, gobernantes y clase política, quienes tienen el poder de marcar la diferencia, presten atención a esta necesidad vital. Es fundamental que sean conscientes de la urgencia de mejorar la prestación del servicio de atención de emergencias médicas. Los invito a verlo como lo que es: un servicio esencial que vale profundamente la pena, un área de oportunidad en la que pueden hacer historia y construir un mejor futuro. Esta es una política pública con el potencial de transformar vidas, prevenir tragedias y salvar a miles de personas. Ampliar el bienestar de las y los sinaloenses debe ser una prioridad.
Reconocimiento a los héroes anónimos
Un profundo reconocimiento, orgullo y honor para los paramédicos voluntarios de la Cruz Roja Mexicana, quienes, de manera desinteresada y sin esperar nada a cambio, dedican su tiempo, esfuerzo y pasión a responder al llamado de ayuda. Son héroes anónimos que, día tras día, arriesgan
sus vidas para salvar vidas y aliviar el sufrimiento humano. Su labor humanitaria, nacida desde los rincones más diversos de la sociedad, son un ejemplo de entrega y vocación.
Agradecimiento a la Cruz Roja Mexicana
A la Cruz Roja Mexicana, que desde 1910 cumple incansablemente su misión humanitaria de salvar vidas en México, el mayor agradecimiento. Con 115 años de servicio, esta institución ha formado personas de bien a través de sus áreas: Juventud, Socorros, Veteranos, personal de salud, voluntarios y colaboradores. Su trabajo humanitario, que trasciende las palabras, ha permitido mejorar la vida de quienes se encuentran en situaciones vulnerables. Cada acción suya es un testimonio de solidaridad y compromiso con todos.


