Por Armando González Romero.
El padrón electoral en morena es un tema de debate desde hace algunos años, temiendo el asalto de ex-priistas y panistas cerraron su padrón a inicios del sexenio anterior; en 2021 se realizaron asambleas para renovar la estructura partidista, mismas que aprovecharon para renovar su padrón, cualquiera podía votar y entregar su formato de afiliación lo cual ocasiono desmanes y poco les importo el historial partidista de los nuevos morenistas.
Hace unas semanas dio inicio el nuevo proceso de afiliación, esta vez casa por casa para que según sus dirigentes nadie controlara el padrón, su objetivo principal es alcanzar a los 10 millones de militantes.

Sin embargo algunos nombres que piden su afiliación han llamado la atención de quienes recorrieron las calles para la conformación del partido y que han sido olvidados y relegados viendo con desilusión como los espacios son repartidos entre políticos del antiguo régimen, mismos que hasta hace unos años incluso meses se referían despectivamente del propio Andrés Manuel López Obrador.
Personajes como Yunes Márquez y Murat han sido repudiados por la membresía guinda, Gobernadores, legisladores, dirigencias estatales y miembros de base han levantado voz contra estas incorporaciones y se han mostrado críticos; en redes circulan memes que insinúan las afiliaciones de Eruviel Ávila, Felipe Calderon y el mismo Enrique Peña Nieto.
Parece que los fundadores quienes lucharon por la transformación del país están casados del discurso de “unidad” con el que los han relegado y les han pedido apoyar a candidatos con piel azul, verde, turquesa o tricolor.
La Comisión de Honor tiene la última palabra y enfrenta una inmejorable oportunidad para demostrar que realmente el movimiento es distinto a los otros partidos como pregonaban en sus inicios o terminan sucumbiendo ante el oportunismo de personajes que les pueden dar grandes dividendos electorales a costa de sus principios.
Usted amable lector tiene la mejor opinión, nos leemos en la próxima.


