Política sin partidos, nuevas formas de incidir.

Brandon Alejandro Ante Vargas

Por Brandon Ante

Hubo un tiempo en que hacer política era sinónimo de “hacer partido”, la ruta estaba trazada: afiliarse, escalar la estructura y esperar que la cúpula decidiera quién podía representar una causa; esa arquitectura vertical, rígida y asfixiante hoy se desmorona frente a nuestros ojos, no es que la política esté muriendo, al contrario, está más viva que nunca, pero ha decidido mudarse de casa, la ciudadanía actual ha descubierto que para cambiar su entorno no necesita una credencial de militante, sino una causa clara y una red de iguales.

Canal de whatsapp Politikmnte

Estamos presenciando el surgimiento de una política “sin permiso”, un llamado de atención urgente a los partidos tradicionales que se convirtieron en clubes privados de espaldas a la realidad; para la ciudadanía de a pie, las siglas se han borrado en un mar de promesas intercambiables, generando que la incidencia pública brote por nuevas grietas.

Este fenómeno es una respuesta de supervivencia democrática, las asociaciones civiles y colectivos han pasado de ser entes asistencialistas a ser centros de pensamiento y presión política, hablamos de ciudadanas y ciudadanos especializados que se unen para proteger el medio ambiente, exigir transparencia o diseñar protocolos de seguridad en sus comunidades. Este empoderamiento es horizontal porque no reconoce jefes, sino coordinadores, y no busca el aplauso de una dirigencia nacional, sino la solución de problemas comunes que las dependencias gubernamentales han descuidado.

¿Hacia dónde nos lleva este llamado de atención?, la esperanza realista no sugiere que los partidos vayan a desaparecer, pero sí dicta que han dejado de ser los únicos protagonistas; el futuro de la vida pública pertenece a los puentes, no a las murallas.

La verdadera transformación ocurrirá cuando entendamos que nuestra responsabilidad no termina al depositar un voto, sino que empieza al asumir que somos dueñas y dueños de lo público, incidir sin partidos significa recuperar la política para la mesa del comedor, la junta de vecinas y vecinos, y las redes sociales.

Al final del día, la horizontalidad nos devuelve la dignidad: nos recuerda que no somos “seguidores” de una o un líder, sino socias y socios en una empresa común llamada sociedad. Construir ciudadanía es atreverse a incidir desde la colectividad, sin pedir permiso y con la convicción de que, cuando las y los ciudadanos se organizan de igual a igual, no hay estructura rígida que no pueda ser transformada, la política ha vuelto a la calle, y esta vez, no necesita que nadie le abra la puerta.

Brandon Ante
Columnista
Brandon Alejandro Ante Vargas, es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma de Nayarit; Consultor Político-Legislativo en “Estudio Siete Punto Nueve”, una Consultoría Especializada en materia Legislativa, Reglamentaria, Normativa, Política y de Imagen Pública. Analista Político; Columnista; y Subsecretario Nacional de Vinculación en la Secretaría de Estudiantes de la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas.

CONTENIDOS

LO QUE SIGUE
ÚNETE A NUESTRA CONVERSACIÓN

Suscríbete para recibir contenido exclusivo y no perderte ninguna actualización de nuestros columnistas.